La situación en el norte de Etiopía se ha deteriorado rápidamente tras el colapso del frágil acuerdo de paz de 2022. Los enfrentamientos, que se han extendido por diversas regiones, han dejado a los civiles en medio del fuego cruzado, sin acceso a internet ni servicios básicos. El 27 de septiembre, las Fuerzas de Defensa Nacional de Etiopía (ENDF) reportaron el control de Alamata, una localidad estratégica en el sur de Tigré que ha sido escenario de disputas recurrentes desde la guerra de 2020-2022.
Testimonios locales señalan un aumento alarmante en las víctimas civiles. Un residente de Alamata, de 45 años, denunció que un ataque a un mercado local resultó en la muerte de 11 personas y dejó a otras 15 heridas, calificando la acción como un ataque deliberado. Aunque las fuerzas federales avanzan hacia Mekele, la capital regional, las fuerzas de Tigré continúan defendiendo puntos clave como Mekoni y Mai Ceu.
El conflicto se intensificó el 23 de septiembre de 2026, cuando las fuerzas de Tigré tomaron aeropuertos en Mekele, Aksum y Shire. Esta ofensiva siguió al anuncio de una nueva alianza entre el Frente de Liberación Popular de Tigré (TPLF) y otros seis grupos armados, incluyendo al Movimiento Nacional Amhara Fano, con el objetivo de derrocar al gobierno del primer ministro Abiy Ahmed. Por su parte, el gobierno federal ha negado las acusaciones de ataques deliberados contra civiles, manteniendo que sus operaciones son de carácter defensivo.
La comunidad internacional y organizaciones de derechos humanos han expresado su preocupación. Amdegebreal Admassu, abogado especializado en asuntos políticos y jurídicos, advirtió que el impacto en hospitales, escuelas e instituciones religiosas constituye una violación al derecho internacional y al código penal del país. Mebrihi Birhane, subdirector de Human Rights First Ethiopia, destacó que estas instalaciones ya habían sufrido daños significativos durante el conflicto previo. Mientras tanto, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha logrado evacuar únicamente a 160 personas, incluyendo personal de la Policía Federal Etíope y observadores de la Unión Africana.


