El gobierno talibán de Afganistán informó que una ofensiva aérea paquistaní impactó tres viviendas el jueves 1 de octubre de 2026, provocando la muerte de nueve personas, entre ellas mujeres y niños, además de dejar a 11 individuos heridos. Los ataques se concentraron en las provincias afganas de Kunar y Helmand. Zabihullah Mujahid, portavoz de los talibanes, condenó los hechos a través de la red social X, calificándolos como "una agresión y un crimen que viola todos los principios aceptados".
Por su parte, el Ministerio de Información de Pakistán ofreció una versión distinta, asegurando que las operaciones se basaron en "información de inteligencia confiable" para neutralizar escondites de grupos armados. Según el comunicado oficial emitido por el ministerio en X, los ataques resultaron en la muerte de 22 "terroristas" y la destrucción de importantes arsenales de armas y municiones.
Este episodio marca un punto crítico en la relación bilateral, la cual se ha deteriorado significativamente tras un ataque militante ocurrido el mes pasado contra una instalación policial en el noroeste de Pakistán, que dejó un saldo de 24 muertos. Islamabad ha acusado reiteradamente a Kabul de permitir que militantes utilicen territorio afgano como refugio para perpetrar incursiones transfronterizas. La situación actual recuerda a los enfrentamientos registrados en febrero, considerados los más graves de los últimos años entre ambos países.


