MOSCÚ, Rusia. — Durante la madrugada de este miércoles, Rusia ejecutó un ataque masivo con 39 misiles balísticos dirigidos a puntos estratégicos de energía en Kiev, su región adyacente y Járkov, la segunda ciudad más grande de Ucrania. Según el primer ministro ucraniano, Serhii Koretskyi, la incursión resultó en la muerte de cinco civiles y daños severos en tres centrales termoeléctricas de la capital, dejando a al menos 600 mil habitantes sin suministro eléctrico.
El presidente ucraniano, Volodymir Zelensky, condenó la ofensiva, señalando que Rusia muestra una "evidente falta de respeto a Estados Unidos" y a la propuesta de tregua energética promovida por el presidente Donald Trump. Por su parte, el vocero del Kremlin, Dimitri Peskov, cuestionó la naturaleza de dicha tregua, indicando que Rusia mantiene consultas con sus homólogos estadounidenses al respecto.
En el ámbito tecnológico, el consejero presidencial ucraniano, Serhii Beskrestnov, denunció que la compañía SpaceX, propiedad de Elon Musk, impuso restricciones de velocidad de hasta 160 kilómetros por hora en el sistema militar Starshield, afectando operaciones ucranianas. En redes sociales, Musk se mostró crítico con la gestión de Zelensky, comentando que "es hora de que Zelensky se vaya".
Mientras el gobierno ucraniano sostiene que ha respetado el alto el fuego energético anunciado por Trump el 9 de octubre, el viceprimer ministro ruso, Aleksei Novak, afirmó que Kiev atacó dos refinerías en Saratov y Riazan, acusación que las autoridades ucranianas niegan y que no ha sido confirmada por los gobernadores locales.
Simultáneamente, Ucrania ha centrado sus ataques con drones en la infraestructura digital rusa. Las instalaciones de Yandex en Riazan, Kaluga y Vladimir fueron impactadas, afectando a las supercomputadoras Cherbonikis, Liapunov y Galushkin, las cuales proveen servicios en Rusia, Kazajistán, Serbia, Bielorrusia y Armenia. Expertos estiman que la reparación total de estos daños tomará cerca de seis meses. Asimismo, el centro de datos de Sberbank fue blanco de ataques, provocando fallas en pagos con tarjetas y transferencias bancarias en línea.


