En un encuentro que ha captado la atención de la comunidad internacional, el ministro de Asuntos Exteriores alemán, Johann Wadephul, se reunió con el canciller ruso, Serguei Lavrov, en Nueva York. La conversación, que tuvo lugar el pasado sábado durante la Asamblea General de la ONU, marca el primer diálogo sustancial entre ambos desde que el actual gobierno de coalición asumió el poder en Berlín en mayo del año pasado.
Según fuentes diplomáticas, la reunión se concretó tras recibir señales de terceros países sobre la disposición rusa, a lo que la parte alemana accedió. Durante los 20 minutos que duró el encuentro, Wadephul instó a Rusia a cesar la escalada de agresiones contra Alemania, Europa y la OTAN. El ministro alemán enfatizó que incidentes como el intento de ataque con drones cargados de explosivos en el aeropuerto de Leipzig, ocurrido a principios de agosto, no mermarán el apoyo de Alemania a Ucrania.
La relación bilateral atraviesa un momento crítico tras el cierre del Consulado General ruso en Bonn y la respuesta de Moscú al clausurar los centros del Goethe-Institut en Moscú, San Petersburgo y Novosibirsk. Ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Wadephul reiteró que los ataques híbridos rusos han alcanzado un "nuevo nivel". No obstante, el gobierno alemán reconoció que el estado actual de los vínculos no beneficia los intereses de ninguna de las partes, cerrando el encuentro con un breve apretón de manos.
Wadephul, quien ha representado a Alemania en solitario en Nueva York desde el martes pasado, también tuvo que gestionar la ausencia del canciller federal, Friedrich Merz. El jefe de gobierno alemán canceló su asistencia a la Asamblea General debido a la presión política interna tras los resultados electorales en Sajonia-Anhalt y Mecklemburgo-Pomerania Occidental. Esta ausencia, sumada a la falta de representación de alto nivel, generó desconcierto en la sede de la ONU, obligando a Wadephul a realizar una intensa labor diplomática entre bastidores.


