La recomendación de consumir 30 plantas a la semana ha ganado tracción como una meta de salud basada en un estudio de 2018, el cual reveló que quienes alcanzan esta cifra presentan una mayor diversidad en su microbioma intestinal en comparación con aquellos que consumen menos de diez. Esta modificación en la dieta está asociada con beneficios como la reducción de la inflamación y una mayor longevidad.
Rob Knight, director del Centro de Innovación del Microbioma de la Universidad de California en San Diego y líder de la investigación original, aclara que la cifra de 30 es, en cierto modo, arbitraria. Según el experto, quienes consumen entre 20 y 25 plantas también pueden obtener beneficios similares, siendo los mayores cambios perceptibles en personas que inicialmente tenían una dieta menos variada.
El concepto de "punto vegetal" abarca seis categorías: frutas, verduras y hortalizas, cereales integrales, legumbres, frutos secos y semillas, además de hierbas aromáticas y especias. Incluso el café, el té y el chocolate se contabilizan debido a sus compuestos antioxidantes. Federica Amati, científica nutricional del Imperial College de Londres, señala que la incorporación de especias puede generar mejoras medibles en los microorganismos intestinales en apenas 48 horas.
Durante un experimento de una semana, la autora superó la meta inicial al consumir 51 plantas. La estrategia consistió en combinar ingredientes frescos, productos de despensa y alimentos congelados, evitando el desperdicio al aprovechar las sobras. A pesar de la planificación requerida, el experimento demostró que, al incluir elementos comunes como especias, café y cereales, alcanzar el objetivo es más sencillo de lo que parece a primera vista. La clave, según los especialistas, es mantener esta diversidad de forma continuada para asegurar un impacto positivo en el ecosistema microbiano.


