El reciente anuncio del Premio Nobel de la Paz 2026, otorgado a la jurista sudafricana Navanethem 'Navi' Pillay, ha generado reacciones encontradas debido a su firme denuncia del genocidio israelí en Palestina. Al recibir la noticia, Pillay declaró: “Si aplauden un poco más fuerte, quizá comparta el premio con Trump”. Esta declaración ha puesto bajo la lupa al comité noruego, recordando episodios históricos como el de 1943, cuando el escritor Knut Hamsun, Nobel de Literatura en 1920, entregó su medalla al jerarca nazi Joseph Goebbels.
El centro de la polémica reside en la postura de Noruega como uno de los 35 países firmantes de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA). Esta organización, fundada en 1998 por el ex primer ministro sueco Goran Persson, ha sido objeto de críticas por parte de investigadores como Norman Finkelstein, autor de 'La industria del holocausto' (2002), y el sicoanalista Jake Romm, quien en la revista Parapraxis (noviembre de 2024) argumenta que la IHRA asocia falazmente el sionismo con el judaísmo.
Las repercusiones de la adopción de la definición de antisemitismo de la IHRA se han hecho sentir en diversas latitudes. En Argentina, país que se adhirió a la IHRA en 2020 bajo la presidencia de Alberto Fernández, se han registrado acciones legales contra críticos de Israel. En agosto de 2025, la Cámara Federal de Buenos Aires procesó a la ex diputada Vanina Biasi por “incitación a la discriminación” al comparar a Israel con el nazismo. Asimismo, en septiembre pasado, la Policía Federal allanó en Rosario la vivienda del dirigente Mariano Soria, incautando dispositivos electrónicos y literatura sobre Palestina.
En México, el debate ha cobrado relevancia tras incidentes frente a una sinagoga en Polanco. La Plataforma Común por Palestina en México ha manifestado su rechazo a la imposición de la definición de antisemitismo promovida por la IHRA. Ante este escenario, surge la interrogante sobre si los sectores sionistas en Noruega emprenderán acciones contra el comité que premió a Pillay por denunciar las operaciones militares de Israel en Gaza, Cisjordania, Jerusalén oriental y el sur del Líbano.


