A mediados de septiembre de 2026, el documental NAZA fue galardonado con el Premio Especial del Jurado en el Festival Internacional de Cine de Venecia, donde recibió una ovación de pie de aproximadamente 25 minutos. Sin embargo, el impacto de la obra ha sido radicalmente distinto en Israel, donde ha generado un intenso debate político y militar. El ministro de Cultura israelí, Miki Zohar, calificó el trabajo de los cineastas Rachel Szor y Yuval Abraham como una traición a la patria, llegando a exigir que se les retirara la ciudadanía.
El Ejército israelí (FDI) ha rechazado categóricamente las acusaciones presentadas en el filme, publicando un documento oficial en el que sostiene que la cinta ofrece una "imagen distorsionada, engañosa y falsa". Según las fuerzas armadas, la narrativa se fundamenta en "errores fácticos considerables" derivados de "representaciones manipuladoras y falsas de la realidad".
El documental, de 80 minutos de duración, analiza las tácticas militares en la guerra de Gaza a través de entrevistas con 24 miembros anónimos del ejército y los servicios de inteligencia. Los testimonios sugieren que, en ciertos casos, se calculó deliberadamente un elevado número de víctimas civiles. El ejército refuta esta versión, negando haber planeado ataques con la expectativa de causar cientos de muertes civiles y desmintiendo que la inteligencia artificial haya seleccionado objetivos de manera autónoma, asegurando que las decisiones siempre fueron humanas.
Asimismo, el estamento militar critica que la película omita el papel de los asesores jurídicos y las medidas de protección civil, además de considerar que no otorga la importancia necesaria a la incursión de Hamás del 7 de octubre de 2023. Cabe señalar que organizaciones internacionales y una comisión de la ONU han calificado la actuación de Israel como genocidio, con cifras que ascienden a al menos 74,000 palestinos fallecidos desde el inicio del conflicto.
El título NAZA proviene de la expresión hebrea "Nezek Agavi", que se traduce como "daños colaterales" y es utilizada por el ejército para estimar las posibles bajas civiles en un ataque. Durante la premiación en Venecia, el codirector Yuval Abraham declaró: "Creemos que negar un crimen contribuye a que este persista. Y por eso es realmente, realmente importante para nosotros que los israelíes vean esta película".
Además de las críticas de Miki Zohar, el primer ministro Benjamín Netanyahu ha cuestionado duramente el documental. En contraste, organizaciones de derechos humanos como B'Tselem han expresado su respaldo a los directores, quienes previamente colaboraron en el documental No Other Land, ganador de un Óscar en 2025. Actualmente, NAZA se encuentra en cartelera en diversos países del mundo.


