El Congreso Nacional Indígena (CNI) conmemoró tres décadas de trayectoria en un encuentro realizado en la Casa de los Pueblos Samir Flores, donde se destacó la figura de la comandante Ramona como símbolo de la persistencia de los pueblos originarios. La asamblea-celebración reunió a 352 delegados provenientes de 32 pueblos indígenas, representando a 20 estados de la República Mexicana, quienes costearon sus propios traslados para participar en el evento. Además, se contó con la presencia de invitados de 15 estados del país y de 10 naciones de América y Europa.
María de Jesús Patricio Martínez, vocera del CNI, subrayó la importancia de la unidad en este aniversario: “En estos 30 años no se ha perdido el espíritu de caminar juntos y defender nuestras comunidades. De no dejar que nos sigan arrebatando nuestro territorio. De no permitir que se acaben nuestras aguas y deterioren el lugar donde vivimos”. La médica tradicional nahua advirtió que, a pesar del paso de diversos gobiernos, la situación de los pueblos ha empeorado, enfrentando retos que incluyen la salud, la educación, la proletarización y la división comunitaria provocada por programas gubernamentales.
Durante el evento, se rindió homenaje a figuras históricas del movimiento como Juan Chávez, Bety Cariño, Efrén Capiz, Eva Castañeda, el sacerdote jesuita Ricardo el Ronco Robles y Félix Serdán. La jornada también fue un espacio de convergencia con colectivos de madres buscadoras, quienes compartieron su lucha por la localización de personas desaparecidas, como el caso de Argenis Yosimar Pensado Barrera, desaparecido hace 12 años en Xalapa.
El CNI identificó tres ejes críticos en su agenda actual: la defensa de los territorios frente a megaproyectos, la inseguridad generada por la delincuencia organizada y la oposición a la propuesta de reforma a la ley indígena. Sobre este último punto, Patricio Martínez señaló: “Nos quieren meter una ley amañada, que quiere controlar la autonomía y las tomas de decisión de nuestras comunidades. Quieren controlar la forma en la que cuidamos nuestras tierras”. El encuentro concluyó con un llamado a la resistencia ante un panorama que, según la vocera, exige una defensa decidida de los recursos naturales y la vida comunitaria.
