TIXTLA, Gro. — El soldado de infantería Julio César López Patolzin, quien desapareció junto a los estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa el 26 de septiembre de 2014, mantenía una doble vida como integrante del Ejército Mexicano infiltrado en la institución educativa. López Patolzin, nacido en Tixtla el 29 de enero de 1989, ingresó al 50 Batallón de Infantería de Chilpancingo el 16 de enero de 2009 y, tras recibir entrenamiento en el centro de adiestramiento regional de Petatlán, fue asignado como Órgano de Búsqueda de Información (OBI).
Su misión, bajo el mando del teniente de infantería Marcos Macía Barbosa, consistía en monitorear asambleas, marchas y mítines, además de detectar posibles vínculos de los estudiantes con grupos subversivos o delincuencia organizada. Según el general de división Alejandro Saavedra Hernández, entonces comandante de la 35 Zona Militar, el soldado reportaba información de manera esporádica mediante llamadas y mensajes de texto, además de reuniones presenciales cada cinco días. Un informe interno de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) confirma que, a las 11:30 de la mañana del 26 de septiembre de 2014, el militar se encontraba realizando funciones de inteligencia dentro de la escuela 'Raúl Isidro Burgos'.
A pesar de que el Ejército ha negado en diversas ocasiones, incluyendo un informe del 5 de julio de 2024, que López Patolzin realizara labores de inteligencia, el soldado continuó recibiendo su salario y prestaciones mientras estuvo infiltrado. Tras su desaparición, sus beneficiarios directos recibieron los pagos correspondientes a la segunda quincena de septiembre y la primera de octubre de 2014. Alejandro Encinas, ex subsecretario de Gobernación, señaló que las fuerzas armadas no activaron protocolos de búsqueda para el militar, a pesar de que este desapareció en cumplimiento de una misión oficial.
La madre del soldado, Joaquina Patolzin de la Cruz, fue captada en 2019 en videos reuniéndose con el coronel Gregorio Espinosa Toledo en el 50 Batallón de Infantería, donde recibió la quincena de su hijo, equivalente a 5 mil 667 pesos, junto con un apoyo provisional bajo el concepto de 'tratamiento de ausentes'. El soldado causó baja oficial de la institución el 20 de septiembre de 2018, casi cuatro años después de los hechos.
