NASHVILLE, Tennessee — Christa Pike, de 50 años, se encuentra en estado crítico tras sobrevivir a un intento de ejecución el pasado miércoles en el Centro de Rehabilitación Debra K. Johnson, en Nashville. Pike, quien ha pasado 11 años en el corredor de la muerte, fue condenada por el asesinato de Colleen Slemmer en 1995, cuando ambas participaban en un programa de formación laboral para jóvenes. La periodista Helen Roberts, quien entrevistó a Pike en diciembre de 2006, describió el suceso como una experiencia "bárbara" y contradictoria, al señalar la ironía de que el Estado intentara salvar la vida de la reclusa después de haber fallado en su ejecución.
En 1995, Pike, entonces de 18 años, junto a su novio Tadaryl Shipp, de 17, torturó y asesinó a Slemmer, de 19 años. Mientras Shipp recibió cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional, Pike fue sentenciada a muerte en 1996. Durante su entrevista con Roberts, Pike relató haber tenido una infancia marcada por el abuso y el abandono por parte de sus padres, Carissa Hansen y Glenn Pike, además de haber sufrido agresiones sexuales a los 11 y 17 años.
Roberts recuerda a Pike como una mujer comunicativa y elegante durante su encuentro en 2006. "No podía imaginar que la persona que conocí pudiera ser tan terriblemente violenta", afirmó la periodista, quien destacó que Pike no mostró evasivas al hablar del crimen, describiéndolo como una "experiencia extracorpórea". A pesar de la gravedad de los hechos, Roberts reflexiona sobre el impacto de la historia de Pike: "Uno no puede evitar preguntarse: si hubiera recibido ayuda cuando la necesitaba, ¿habría hecho lo que hizo?". Actualmente, Pike permanece bajo observación médica tras el fallido procedimiento que ha generado un intenso debate sobre el sistema penal en Estados Unidos.


