BRASILIA, Brasil. — La contienda electoral brasileña ha tomado un giro inesperado al involucrar a la Virgen de Aparecida, patrona del país, en una disputa política entre el presidente Luiz Inácio Lula y su rival, el ultraderechista Flávio Bolsonaro. La controversia surgió tras declaraciones de Lula, quien citó versiones en redes sociales que sugerían que Bolsonaro planeaba retirar el título de patrona a la santa católica, una acusación que el candidato derechista, de fe evangelista, ha negado categóricamente.
La Virgen de Aparecida, cuya imagen es venerada en uno de los templos religiosos más grandes del mundo, representa un pilar para la comunidad católica brasileña. Según datos del instituto Quaest, el 48 por ciento de los católicos planea votar por Lula el próximo 4 de octubre, mientras que el 29 por ciento se inclina por Bolsonaro. Por el contrario, entre la población evangélica, que ha experimentado un crecimiento acelerado y no reconoce el culto a esta virgen, el 46 por ciento respalda al ultraderechista frente al 27 por ciento que apoya al mandatario.
“Eso de meterse con Nuestra Señora Aparecida no es aceptable (...), será patrona de Brasil porque el pueblo quiere y tiene fe”, declaró Lula en una entrevista con la emisora Band. Por su parte, Bolsonaro, hijo del ex presidente Jair (2019-2022), se defendió durante un acto proselitista en Sao Paulo, donde apareció sosteniendo una imagen de la virgen: “Todo el mundo sabe que respeto las religiones. ¡A todas!”, afirmó, calificando las acusaciones como noticias falsas.
El origen de la polémica se remonta a informaciones periodísticas sobre la preocupación de la Iglesia católica respecto al estatus de la virgen, sumado a la circulación en redes sociales de un proyecto de ley archivado desde 2007, presentado por un diputado bolsonarista, que buscaba retirar dicho patronato. Aunque no existen declaraciones públicas de Flávio Bolsonaro que confirmen tales intenciones, el tema ha permeado el discurso electoral.
Brasil, que cuenta con la segunda mayor población cristiana del mundo según un estudio de 2025 del Pew Research Center, se prepara para una elección reñida. Lula mantiene una ligera ventaja en las encuestas para la primera vuelta del 4 de octubre, aunque los sondeos muestran un empate técnico con el senador Bolsonaro para la segunda vuelta, programada para el 25 de octubre.


