La reciente producción cinematográfica Digger, dirigida por Alejandro González Iñárritu, ha tenido un inicio complicado en las salas de cine tras su estreno el pasado 2 de octubre. Con una recaudación global de apenas 20 millones de dólares, el filme se sitúa significativamente por debajo de las expectativas comerciales, planteando un escenario complejo para Warner Bros. antes de su fusión con Paramount.
Del total recaudado, 8 millones de dólares provienen de Estados Unidos y Canadá, mientras que los 12 millones restantes fueron generados en el mercado internacional. Considerando que la cinta contó con un presupuesto estimado de entre 160 y 180 millones de dólares, el desempeño inicial ha encendido las alarmas sobre su viabilidad financiera. Este resultado representa el estreno más bajo para Tom Cruise desde 2007, cuando la película Leones por corderos obtuvo 10.3 millones de dólares en su primer fin de semana, aunque con un presupuesto mucho menor de 35 millones de dólares.
La recepción crítica también ha sido mixta, alcanzando un 51 por ciento en el portal Rotten Tomatoes. Ante este panorama, Warner Bros. ha optado por una estrategia de marketing que capitaliza la polarización de las opiniones, utilizando eslóganes como “decide por ti mismo” y “todo es cuestión de percepción” para invitar a la audiencia a formar su propio criterio.
Por su parte, Tom Cruise se ha mantenido firme en su respaldo al proyecto. A través de una publicación en la red social X, el actor expresó: “Digger ya está oficialmente en cines y ha sido un honor haber tenido la oportunidad de crear esta película junto a artistas tan talentosos. Gracias a todo el reparto y al equipo por su dedicación”. Cruise añadió sentirse “muy orgulloso” de la obra.


