NASHVILLE, Tennessee. — Nuevos detalles han surgido en torno al fallido procedimiento de ejecución de Christa Pike, una mujer de 50 años condenada a muerte por el asesinato de Colleen Slemmer, cometido en 1995 junto a su entonces novio. Recientemente se difundieron una serie de llamadas telefónicas realizadas durante el incidente, las cuales revelan que los servicios de emergencia experimentaron retrasos significativos debido a la falta de claridad entre los equipos de primera respuesta y el personal de la prisión de Riverbend.
Las grabaciones, obtenidas inicialmente por la agencia Associated Press, documentan varios minutos de incertidumbre mientras los operadores intentaban confirmar la veracidad de la solicitud de auxilio proveniente de la cámara de ejecución. En uno de los audios, una funcionaria expresa su desconcierto al cuestionar: "¿Es una broma?”. La misma operadora añade: "Estamos tratando de verificar si esto es algo que realmente está pasando, si debemos enviar una ambulancia o si necesitan asistencia policial o si se trata simplemente de una broma telefónica o de una falsa alarma".
El pasado 30 de septiembre, Pike sobrevivió a dos inyecciones del fármaco pentobarbital, tras lo cual fue trasladada a un hospital en estado crítico. Este 10 de octubre se confirmó que la reclusa fue dada de alta y regresó a la prisión. Pike recuperó la conciencia a principios de esta semana y comenzó a hablar, un hecho que ha generado sorpresa entre el personal médico, los expertos y sus propios abogados.


