GLOUCESTERSHIRE, Reino Unido — Las autoridades británicas confirmaron la detención de cinco hombres en relación con un presunto complot terrorista dirigido contra la base aérea RAF Fairford, ubicada en el condado de Gloucestershire. El incidente, que provocó la evacuación de decenas de viviendas y el despliegue de equipos especializados en desactivación de explosivos, se originó tras una alerta ciudadana sobre la presencia de tres vehículos sospechosos a las 00:45 horas del domingo.
Detalles del operativo
Los sospechosos fueron interceptados cerca de Whelford, una localidad situada a 3.2 kilómetros al sureste de la base aérea. Según el subcomisario Laurence Taylor, los individuos fueron arrestados inicialmente bajo sospecha de violar la Ley de Explosivos del Reino Unido, para posteriormente ser investigados por la presunta preparación de un acto terrorista. Aunque serán puestos en libertad bajo fianza, el jefe de la Policía Antiterrorista subrayó que esto no implica el cierre de la investigación.
El despliegue incluyó un perímetro de seguridad de 400 metros y el uso de robots teledirigidos para inspeccionar furgonetas blancas halladas en una zona boscosa cercana, las cuales portaban logotipos falsos de una empresa inexistente denominada "Fuel 2You".
Contexto y declaraciones
La base aérea de RAF Fairford, un punto estratégico utilizado históricamente por la Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF), ha sido objeto de vigilancia reforzada. El expresidente Donald Trump declaró sobre el suceso: "Los teníamos bajo vigilancia desde hace mucho tiempo y los atrapamos. Querían causar grandes daños en nuestra base, y trabajar con los británicos funcionó muy bien".
Por su parte, el primer ministro Andy Burnham calificó el hecho como "profundamente preocupante", mientras que el secretario de Defensa, Wes Streeting, agradeció la rápida intervención de los ciudadanos que alertaron a los servicios de emergencia. Las autoridades investigan actualmente si los detenidos actuaron por cuenta propia o como intermediarios de un estado extranjero, manteniendo el caso bajo el análisis de la unidad antiterrorista (CTP).


