ARANJUEZ, España. — James Cox Chambers, conocido como "Fergie" Chambers, se encuentra actualmente recluido en una prisión cercana a Madrid a la espera de que se resuelva el proceso de extradición solicitado por Estados Unidos. El heredero de la fortuna de Cox Enterprises, conglomerado con ingresos superiores a los 23,000 millones de dólares en 2025, fue arrestado el 10 de julio en Ibiza tras una notificación roja de Interpol.
Las autoridades estadounidenses acusan a Chambers de delitos de desórdenes y presunto lavado de dinero vinculado a organizaciones terroristas, específicamente bajo la sospecha de que fondos transferidos a Túnez habrían terminado en poder de Hamás. Su equipo legal, encabezado por el abogado Aitor Martínez y el exjuez Baltasar Garzón, sostiene que no existen pruebas que sustenten estas acusaciones y califica el proceso como una "persecución política" motivada por su activismo propalestino.
Chambers, quien se desvinculó del negocio familiar en 2023 tras obtener al menos 250 millones de dólares, ha sido una figura polémica debido a su ideología radical. En entrevistas previas, ha expresado su admiración por figuras como Stalin y Mao Zedong, además de calificar los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 como un "momento de esperanza e inspiración".
El proceso judicial en España ha comenzado tras la autorización del gobierno de Pedro Sánchez el 22 de septiembre, aunque la portavoz gubernamental, Elma Saiz, aclaró que se trata de un paso procedimental. Mientras tanto, Chambers ha solicitado asilo político en España y permanece en prisión preventiva ante el riesgo de fuga señalado por los jueces. Su defensa insiste en que las transferencias financieras realizadas a Túnez tenían fines personales y humanitarios, negando cualquier vínculo con el financiamiento de grupos terroristas.


