NOGALES, Son. — El último ejemplar de un grupo de álamos históricos, con una edad estimada de entre 200 y 250 años, fue derribado este lunes en Lochiel, Arizona, para facilitar la construcción de un doble muro fronterizo en el límite con Sonora. El árbol, identificado por activistas como La Abuela, era el último sobreviviente de un conjunto de cuatro ejemplares que formaban parte del paisaje del valle de San Rafael y servían como hábitat para aves migratorias y fauna local.
Desde el 29 de julio, grupos ambientalistas habían instalado un campamento de vigilancia permanente para evitar que la maquinaria de construcción destruyera el árbol, luego de que otros tres ejemplares fueran retirados previamente. Según testimonios de los manifestantes, la mañana del lunes, agentes de la Patrulla Fronteriza rodearon el área, impidiendo el acceso de los vigilantes mientras trabajadores ingresaban con maquinaria pesada para proceder con la tala.
Un manifestante, identificado como KJZZ, informó que el operativo incluyó la detención de al menos una decena de activistas que permanecían en el terreno privado junto a la frontera, donde habían mantenido una guardia durante aproximadamente 70 días. Por su parte, Erick Meza, coordinador de tierras fronterizas del Sierra Club, advirtió que los contratistas tienen planes de retirar otro álamo en la zona fronteriza con México.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos había comunicado en junio que cuatro álamos serían removidos para permitir las obras, asegurando en aquel momento que el resto de la arboleda se mantendría intacta, aunque otros ejemplares serían sujetos a poda para facilitar el paso de la maquinaria.

