WASHINGTON, D.C., EE. UU. — El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha puesto bajo la lupa a cinco de las principales cadenas de televisión del país —ABC, CBS, CNN, NBC y Fox News— tras la breve interrupción de la cobertura en 'pool' del presidente Donald Trump. La medida, que busca determinar si existió una colusión ilegal, se centra en la suspensión de este sistema rotativo de información compartida que ocurrió en días pasados.
El conflicto se originó tras la decisión de la Casa Blanca de prohibir el acceso a CNN, MS NOW y Politico, bajo el argumento de que difundían "noticias falsas" y "ficción y mentiras". Aunque dicha restricción fue posteriormente revocada por un juez federal, las cinco cadenas detuvieron la cobertura en "pool" como un gesto de solidaridad hacia CNN. El pasado viernes 9 de octubre de 2026, funcionarios del Departamento de Justicia contactaron a las empresas para exigir comunicaciones y materiales relacionados con este sistema de cobertura.
Emily Covington, portavoz del Departamento de Justicia, señaló que las cadenas "boicotearon la cobertura de los eventos de la Casa Blanca". En un comunicado, Covington advirtió: "Los boicots en grupo entre competidores comerciales pueden violar la Ley Sherman", añadiendo que la División Antimonopolio investiga si estos medios infringieron la normativa vigente.
Por su parte, Bruce D. Brown, presidente del Reporters Committee for Freedom of the Press, calificó la investigación como un "pretexto" para obtener registros sobre la labor periodística. "Las decisiones que toman los medios de comunicación sobre la cobertura están protegidas por la Primera Enmienda, y recurrir a la autoridad antimonopolio (...) es otro intento, aún más descarado, de tratar de intimidar a los periodistas", afirmó Brown.
El jueves 8 de octubre de 2026, representantes de CNN, MS NOW y Politico comparecieron ante un tribunal en el centro de Washington para solicitar a un juez federal la extensión de su acceso a la Casa Blanca, en medio de las constantes tensiones entre el mandatario y los medios de comunicación, a quienes ha calificado reiteradamente como "enemigos del pueblo".


