WASHINGTON, D.C. — La breve gestión de Katie Zacharia al frente de la oficina de prensa de la Casa Blanca concluyó este viernes 16 de octubre de 2026. La funcionaria, de 41 años, se encuentra en proceso de dejar su puesto después de que el presidente Donald Trump le sugiriera personalmente que reconsiderara su permanencia en el cargo. "Le dije: 'Si yo fuera tú, me lo replantearía'. ¿Es esto para ti, Katie? Sinceramente, no necesitas esto", declaró el mandatario ante los medios, dejando la decisión final en manos de la portavoz.
El origen de la controversia
La salida de Zacharia ocurre apenas días después de que asumiera el cargo el lunes 12 de octubre, tras la renuncia de Karoline Leavitt en agosto. La funcionaria enfrentó una intensa polémica al revelarse que, a pesar de presentarse como abogada en diversos foros, redes sociales y apariciones televisivas, no cuenta con una licencia para ejercer la abogacía en Estados Unidos.
Zacharia, graduada en Derecho por la Universidad de Pepperdine, admitió haber realizado el examen del Colegio de Abogados de California en 2011, pero no lo aprobó. La funcionaria justificó en su momento que se sintió "distraída y abrumada" por una mudanza a China, donde trabajó en un bufete local, y que posteriormente no volvió a intentar la certificación debido al nacimiento de su primer hijo. Ante las críticas, la organización Campaign for Accountability solicitó el miércoles una investigación formal al Colegio de Abogados de California, argumentando que identificarse como abogada sin licencia constituye un delito en dicho estado.
Un debut bajo presión
El escrutinio sobre sus credenciales se sumó a un debut mediático calificado como vacilante. Durante su primera rueda de prensa el martes 13 de octubre, Zacharia tuvo una intervención de 14 minutos en la que leyó gran parte de sus declaraciones, respondió únicamente tres preguntas de medios conservadores y mostró dificultades para abordar temas complejos, como el intercambio de inteligencia con Ucrania.
Incluso figuras cercanas a la administración, como el presentador Sean Hannity, cuestionaron su falta de transparencia. En una entrevista realizada este viernes en Fox News, Zacharia reiteró que su función era representar al presidente y no ejercer como abogada de la Casa Blanca, insistiendo en que nadie le preguntó sobre su estatus legal antes de su nombramiento. A pesar de sus intentos por defender su trayectoria, la presión acumulada tras su anuncio oficial el 9 de octubre resultó en su salida definitiva de la administración apenas una semana después de haber iniciado funciones.


