TAMPICO, Tamps. — Lo que comenzó como un contratiempo físico se convirtió en una vocación de vida para Cristóbal Curiel. Una lesión, que en su momento lo obligó a dejar las canchas como jugador activo, fue el punto de inflexión que lo acercó a la formación de nuevos talentos deportivos en el puerto. A lo largo de 26 años, Curiel ha dejado una huella profunda en el basquetbol local, guiando a generaciones de atletas.
El proyecto que define su trayectoria es el equipo 'Cachorros Curiel', una iniciativa que ha servido como pilar para el desarrollo de jóvenes deportistas. Desde sus inicios, cuando comenzó entrenando a un pequeño grupo de niños, su labor ha escalado hasta alcanzar niveles competitivos, logrando dirigir representativos estatales que han puesto en alto el nombre de la región.
La dedicación de Curiel no solo se ha limitado a la enseñanza técnica del deporte, sino al fomento constante de la disciplina entre la juventud tampiqueña. Su trabajo, documentado a lo largo de más de dos décadas, continúa siendo un referente para el deporte local, consolidando a los 'Cachorros Curiel' como un proyecto de vida que ha trascendido las duelas porteñas.
