MAGDEBURGO, Alemania. — El pasado martes 6 de octubre de 2026, Tobias Rausch, miembro del partido Alternativa para Alemania (AfD), fue elegido presidente del parlamento regional de Sajonia-Anhalt. Este acontecimiento marca un hito histórico, ya que es la primera vez desde el fin de la Segunda Guerra Mundial que un representante de esta formación, catalogada por la Oficina de Protección de la Constitución como de "extrema derecha confirmada", ocupa dicho cargo.
La elección ha desatado una fuerte controversia. Según analistas, Rausch obtuvo votos no solo de su grupo parlamentario y del partido BSW, sino también cuatro sufragios adicionales que, se presume, provinieron de las filas de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), el partido del canciller Friedrich Merz. Ante esto, el vicecanciller y ministro de Finanzas, Lars Klingbeil (SPD), exigió explicaciones a la CDU: "Elegir a (políticos de) la extrema derecha para tales cargos supone romper un tabú. No solo BSW, sino también la CDU debe explicar urgentemente cómo ha podido ocurrir esto".
En respuesta, representantes del SPD realizaron una marcha de protesta en Berlín, desde el Bundestag hasta la Bebelplatz, lugar donde en 1933 los nacionalsocialistas quemaron libros. Durante el acto, el ministro federal de Defensa, Boris Pistorius (SPD), entonó el himno nacional mientras los asistentes portaban ejemplares de la Ley Fundamental en defensa del Estado de derecho.
Por su parte, el jefe del grupo parlamentario conservador, Thorsten Frei, calificó el resultado como "sumamente preocupante y alarmante", aunque recordó que, al tratarse de una votación secreta, la responsabilidad individual es difícil de rastrear. La ministra federal de Educación, Karin Prien (CDU), enfatizó tras una visita a Ucrania que "la dignidad humana es inviolable" y que un gobierno de extrema derecha es incompatible con los valores democráticos.
El debate sobre el "cordón sanitario" —la estrategia de los partidos tradicionales para aislar a AfD— se ha intensificado. Mientras figuras como el ministro del Interior de Turingia, Georg Maier (SPD), advierten que la CDU podría autodestruirse si colabora con la extrema derecha, Fabio De Masi, del BSW, argumenta que es necesario sacar a AfD del aislamiento para exponer sus contradicciones. La incertidumbre persiste de cara a diciembre, cuando el candidato de AfD, Ulrich Siegmund, buscará ser elegido ministro-presidente regional.


