GINEBRA. — Ante la inminente llegada del invierno y la previsión de lluvias intensas provocadas por el fenómeno meteorológico El Niño, la Organización de Naciones Unidas (ONU) alertó que casi la totalidad de la población de Gaza requiere ayuda urgente para obtener refugio. La situación se agrava debido a la escasez de suministros, derivada de las restricciones impuestas por Israel en el territorio.
Amy Pope, directora general de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), subrayó la gravedad del panorama: “Las familias que ya han sufrido desplazamientos repetidos y pérdidas devastadoras deben poder afrontar el invierno con seguridad y dignidad”. Según datos de la organización, cerca de 2 millones de personas en el enclave palestino, devastado por la ofensiva iniciada tras el ataque de Hamas el 7 de octubre de 2023, necesitan asistencia inmediata. Actualmente, los actores humanitarios solo han logrado cubrir aproximadamente el 17 por ciento de los suministros necesarios para refugios invernales.
Aunque Tel Aviv ha justificado sus restricciones bajo argumentos de seguridad, el Cogat, organismo del ministerio de Defensa israelí, no ha emitido comentarios al respecto. Mientras tanto, la violencia en el terreno continúa: fuerzas israelíes han llevado a cabo nuevas campañas militares y órdenes de expulsión en la ciudad de Gaza. Informes señalan que en el barrio de Sabra, una mujer y un menor fueron abatidos tras una orden de evacuación, mientras que en Deir al Balah se registró el asesinato de un palestino a manos de un efectivo israelí. Adicionalmente, la explosión de un coche bomba cerca de un hospital en la ciudad de Gaza dejó un saldo de dos muertos.
De acuerdo con las autoridades de salud del enclave, el conflicto ha dejado más de 74 mil palestinos asesinados y 175 mil heridos o mutilados desde el inicio de la ofensiva.
Paralelamente, en Cisjordania, se reportó una jornada de violencia masiva donde colonos israelíes ejecutaron al menos 19 ataques contra agricultores y recolectores de aceitunas. La comisión de resistencia contra la colonización y el muro denunció agresiones armadas en Deir Ballut y lesiones a un campesino en Kafr ad Dik. Srinivasan Muralidhar, presidente de dicha comisión, afirmó que “la violencia ejercida por los colonos es el resultado directo de las políticas de Tel Aviv que apoyan, permiten y solapan sus acciones”, señalando que estos ataques buscan impedir que los palestinos trabajen sus tierras.


