CIUDAD DE MÉXICO. — La escalada en los precios de los seguros de gastos médicos mayores ha generado una tendencia de abandono entre los usuarios mexicanos, quienes se ven obligados a prescindir de esta protección financiera ante la imposibilidad de absorber los ajustes anuales. La situación, descrita por especialistas como un reflejo de la volatilidad en el sistema privado de salud, afecta tanto a contrataciones individuales como a prestaciones laborales.
Historias de una cobertura inalcanzable
El impacto en la economía familiar es evidente en casos como el de Margarita González, de 62 años, quien tras años de contar con una póliza en Mapfre, decidió cancelarla al enfrentar incrementos superiores al 30%. "Me la voy a jugar. Ya no puedo pagar lo que me suben el seguro cada año", declaró, señalando que el ajuste presupuestal necesario para mantener el contrato compite ahora con gastos básicos de mantenimiento del hogar.
Por su parte, Rafael, un ingeniero en sistemas de 34 años, relató cómo su póliza con GNP pasó de 32 mil 500 pesos a 39 mil 700 pesos anuales, un incremento del 22.15%. Aunque inicialmente intentó absorber el costo, la presión financiera lo llevó a dar de baja el servicio a los pocos meses. La aseguradora justificó el alza basándose en el cálculo de la prima mediante UMAs. En una situación similar, Ángela, profesionista de 32 años, se prepara para una renovación con GNP donde prevé un aumento de 400 pesos mensuales sobre su pago actual de mil 500 pesos, lo que representaría un alza del 26.6% anual. Además, Ángela reportó dificultades técnicas en la plataforma de la aseguradora para acceder a beneficios adicionales como servicios dentales o psicológicos.
El factor estructural y la respuesta del sector
La Asociación Mexicana de Agentes de Seguros (AMASFAC) advierte que el problema es sistémico. Érick Ocampo, presidente del Comité de Gobierno y Sector Público de la AMASFAC, detalló que cerca del 70% de los seguros en el país son contratados por empleadores, quienes han comenzado a eliminar este beneficio para reducir costos operativos. El 30% restante corresponde a contrataciones individuales.
Ocampo explicó que la inflación médica, que se ha mantenido entre el 14% y 15% en los últimos cinco años, ha triplicado los costos de las pólizas. Ante este escenario, los agentes han agotado las opciones para optimizar primas mediante el incremento de deducibles o coaseguros. "Ya no hay forma de incrementar el deducible o la suma asegurada para optimizar la prima", sostuvo.
Volatilidad y regulación
El encarecimiento no es exclusivo de las aseguradoras, sino un reflejo de la cadena de valor en la salud privada. Ocampo señaló que la volatilidad en los precios de medicamentos, insumos y servicios hospitalarios, sumada a disparidades regionales en la distribución y suministro, ha encarecido la atención médica de manera generalizada. Ante este panorama, el Congreso de la Unión analiza una iniciativa para regular los costos del sector, buscando contener una crisis que amenaza con dejar a una mayor parte de la población sin acceso a servicios médicos privados.

