CIUDAD DE MÉXICO, CDMX. — La 49 edición de la Feria Nacional del Mole, celebrada en San Pedro Atocpan, Milpa Alta, atraviesa un momento crítico. A pesar de la oferta gastronómica que incluye variedades de mole almendrado, de frutos rojos y pipián, los puestos permanecen con escasa afluencia debido al bloqueo que habitantes de San Gregorio Atlapulco mantienen en la carretera Xochimilco-Oaxtepec. Según estimaciones de los productores tras una reunión con diputados, las pérdidas económicas ascienden a entre 13 y 15 millones de pesos.
Berenice Espinosa González, productora de cuarta generación, hizo un llamado al consumo local tras haber preparado media tonelada de mole gourmet. La situación ha impactado severamente la operación de los más de 400 restaurantes participantes, cuya plantilla laboral se ha reducido de entre cinco y 15 empleados a solo tres o cinco por establecimiento. Roberto Espinoza Caballero, secretario de la mesa directiva de la Feria del Mole 2026, solicitó la intervención de la fuerza pública, advirtiendo que, de no resolverse el conflicto en la jurisdicción vecina antes del fin de semana, los expositores se declararán en quiebra.
La baja afluencia también ha afectado a los artesanos. Isabel García, fabricante de juguetes de madera, señaló que la falta de ventas le ha impedido resurtir su mercancía. Por su parte, Diana Sánchez, quien ofrece atole y tortillas de maíz azul, reportó que apenas logró ocupar su primera mesa después de las 14:00 horas, contrastando con años anteriores donde incluso en días de baja afluencia atendía al menos 15 mesas. Rosa María Alvarado, otra de las expositoras, destacó que aunque los ingredientes de sus productos provienen de estados como Guerrero, Tabasco, Chiapas, Guanajuato y Zacatecas, la incertidumbre sobre el bloqueo pone en riesgo la viabilidad de la feria.

