El mercado inmobiliario en México enfrenta un desafío estructural: mientras ciudades como Querétaro, Mérida, Cancún y Los Cabos experimentan un crecimiento económico acelerado, la oferta de vivienda asequible no logra seguir el ritmo. Según datos del Infonavit y del Registro Único de Vivienda (RUV), la construcción de casas con un valor de hasta 200 UMA —equivalentes a 687.9 mil pesos en 2025— sufrió una caída del 87.3%. En 33 ciudades del país, este desplome superó el 90%.
El Reporte Anual de Vivienda 2026 del Infonavit advierte que la asequibilidad se ha deteriorado en los centros urbanos con mayor generación de empleo, donde la oferta habitacional ha sido incapaz de responder a la demanda de la población migrante. Ante este panorama, el sector privado está ajustando sus estrategias. José Luis González, director de Crédito Puente en Serfimex Capital, señaló que la financiera prioriza proyectos en Ciudad de México, Querétaro, Mérida, Cancún y Los Cabos. En este último destino, existe una demanda urgente de vivienda económica para trabajadores del sector servicios.
Para fortalecer su capacidad de respuesta, Serfimex incrementó en 500 millones de pesos una línea de crédito con la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), alcanzando un total de 1,000 millones de pesos destinados principalmente a vivienda de primera necesidad. Paralelamente, el Programa de Vivienda para el Bienestar ha contratado, hasta agosto de 2026, casi 533,000 viviendas en 223 municipios de 31 entidades.
El contraste es evidente en ciudades como Cancún, donde se han contratado 35,000 viviendas —35 veces la oferta de bajo costo registrada en 2025—, y Querétaro, que contempla más de 12,000 unidades bajo el programa federal, frente a las apenas 133 viviendas económico-populares registradas en el mercado abierto durante 2025. En Cancún, el mercado produjo 5,465 viviendas en 2025, de las cuales solo 935 fueron del segmento económico-popular.
El sector turístico enfrenta presiones adicionales, con ciudades como Acapulco, Playa del Carmen, Oaxaca, Cuernavaca, Mazatlán y Cancún reportando los mayores problemas de asequibilidad, donde el valor de una vivienda típica equivale a 4.7 años del salario promedio local. Finalmente, el Infonavit subraya el reto de la ubicación: en mercados con más de 500,000 empleos, la distancia promedio entre vivienda y trabajo es de 17.9 kilómetros, llegando a 39.7 kilómetros en la Zona Metropolitana del Valle de México, lo que impacta directamente en el ingreso disponible y la calidad de vida de los trabajadores.

