CHIHUAHUA, Chih. — El fenómeno del desplazamiento forzado interno en el estado de Chihuahua ha registrado un incremento alarmante del 233% en un periodo de cuatro años, pasando de mil 500 personas afectadas en 2021 a cerca de 5 mil para 2025. Este éxodo, originado por la inseguridad en la sierra Tarahumara, ha obligado a los pobladores a buscar refugio en ciudades como Parral, Delicias, Cuauhtémoc y la capital del estado.
Durante el foro 'Diálogos de resistencia', especialistas, organizaciones civiles y funcionarios públicos analizaron la situación, destacando que las víctimas enfrentan carencias críticas en acceso a salud, vivienda, empleo, educación y programas sociales. Un punto de especial preocupación es el impacto en comunidades indígenas, donde el desplazamiento no solo implica la pérdida de territorio, sino la desarticulación de sus sistemas de subsistencia, prácticas culturales y organización comunitaria.
Sahara Cárdenas Fernández, subsecretaria de Normatividad y Asuntos Jurídicos del gobierno estatal, informó que desde 2022 se han brindado 11 mil atenciones, de las cuales 5 mil corresponden a acciones de primer momento —como gestión de documentos de identidad, entrega de medicamentos y alojamiento temporal— y el resto a servicios de seguimiento. No obstante, los afectados califican estas acciones como "medidas paliativas" y reclaman la ausencia de una política pública integral que involucre a los tres niveles de gobierno para resolver el problema de fondo.
Organizaciones acompañantes señalaron que en el municipio de Guadalupe y Calvo, comunidades como Los Alisos, Santa Tulita, Coloradas de la Virgen, Llano Grande y Cinco Llagas han sufrido desplazamientos intermitentes desde 2021. Los testimonios revelan que, aunque muchas familias desean retornar a sus hogares, el riesgo persiste, sumado a la falta de servicios básicos y el peligro constante de reclutamiento forzado de jóvenes por parte de grupos criminales. Asimismo, se hizo un llamado a fortalecer la coordinación con los gobiernos de Durango y Sinaloa, así como con la Federación, para atender a las víctimas que se han desplazado hacia ciudades como Hidalgo del Parral.

