VALLE DEL MEZQUITAL, Hgo. — El distrito de riego 03 en el estado de Hidalgo se ha consolidado como el sistema de riego con aguas residuales más grande del mundo, recibiendo desechos provenientes de la Ciudad de México y su área metropolitana. Esta problemática, que se remonta a promesas incumplidas desde el sexenio de Luis Echeverría, ha derivado en la degradación química y física de los suelos debido a la acumulación de metales pesados.
Actualmente, la región, que abarca 90 mil hectáreas irrigadas con aguas negras, es calificada por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación como una "región de emergencia sanitaria y ambiental". Estudios de la Fundación Apaztle y diversos colectivos han detectado niveles elevados de mercurio, cadmio, plomo, patógenos y microplásticos en el agua, elementos vinculados a enfermedades como cáncer, insuficiencia renal crónica, abortos y daños neurológicos.
La situación se ha agravado por la falta de mantenimiento en la infraestructura de riego y obras inconclusas en los sistemas de Alfajayucan y Ajacuba. Según reportes, más de 37 mil campesinos han sufrido pérdidas económicas millonarias al dejar de sembrar cerca de 50 mil hectáreas, a pesar de los compromisos gubernamentales de modernización bajo el Plan Hídrico Nacional. La problemática se intensifica por la descarga de aguas residuales industriales sin tratamiento, la minería a cielo abierto y el uso de agroquímicos.
Para revertir este escenario, especialistas señalan que es imperativo que las autoridades federales exijan el cumplimiento de las normas de tratamiento de aguas residuales tanto para asentamientos humanos como para la industria, además de implementar sistemas de captación de agua de lluvia para recargar los acuíferos sobreexplotados.
