Pyongyang ha elevado el tono contra Washington este miércoles (07.10.2026). A través de la agencia estatal de noticias KCNA, Corea del Norte acusó a las autoridades de Estados Unidos de desestabilizar la región mediante la venta de armamento y el respaldo militar a Taiwán. En un artículo firmado por el analista de asuntos internacionales Kim Myong Chol, el régimen norcoreano comparó la entrega de aviones de combate estadounidenses a Taipéi con "colocar una bomba en la puerta de la casa de otro y afirmar que es para garantizar la seguridad de la vivienda".
El reporte norcoreano detalló que el valor de las municiones suministradas por Washington a la isla durante la última década supera los 39.000 millones de dólares. Según el análisis, Estados Unidos ha "destruido sistemáticamente la estabilidad regional" y ha brindado apoyo a fuerzas separatistas que contravienen el principio de "Una sola China". Pyongyang enfatizó que la cuestión taiwanesa es un asunto interno y advirtió que Washington debería "pensar y actuar con racionalidad" para evitar un enfrentamiento directo con China.
Por su parte, Pekín sostiene que Taiwán es una parte inalienable de su territorio, mientras que el gobierno taiwanés defiende que sus 23 millones de habitantes son los únicos con derecho a decidir su futuro político. Aunque Estados Unidos no mantiene relaciones diplomáticas formales con Taipéi, actúa como su principal proveedor de armas y mantiene la posibilidad de intervenir en su defensa ante un eventual conflicto.
En paralelo a estas declaraciones, el líder norcoreano, Kim Jong-un, envió una carta al presidente ruso, Vladímir Putin, con motivo de su cumpleaños, en la que prometió fortalecer los lazos estratégicos entre ambos países. Kim Jong-un calificó como "inquebrantable" su política de priorizar la asociación con la "hermana Federación Rusa" y expresó su respaldo a la invasión rusa de Ucrania, describiéndola como una "guerra por la justicia" que, según sus palabras, "culminará con su victoria sin duda".


