Ante el riesgo de robo, los usuarios de dispositivos Apple cuentan con una herramienta de configuración interna que permite convertir el teléfono en una trampa digital. Mediante la aplicación Atajos, es posible diseñar un flujo de trabajo que, al activarse, toma una fotografía con la cámara frontal, obtiene la ubicación exacta del equipo y envía esta información a contactos de confianza, finalizando con el bloqueo automático de la pantalla.
Para implementar esta medida de seguridad, el usuario debe seguir una serie de pasos técnicos:
1. Acceder a la aplicación Atajos en el iPhone.
2. Ingresar al apartado 'Todos los atajos'.
3. Presionar el símbolo '+' para iniciar la creación de un nuevo atajo.
4. Configurar el comando específico para seleccionar las aplicaciones que se desean proteger y definir las acciones que el teléfono ejecutará.
5. Al solicitarse los destinatarios, ingresar los nombres exactos de los contactos de confianza registrados en la agenda para que reciban las evidencias.
6. Una vez generado el flujo, seleccionar la opción 'Editar' en la esquina superior derecha.
7. Revisar la secuencia y añadir la acción 'Bloquear pantalla' desde la barra de búsqueda inferior para asegurar el dispositivo.
Una vez configurado, si un tercero intenta acceder a las aplicaciones protegidas, el sistema ejecutará automáticamente la captura de imagen, el envío de datos de geolocalización y el bloqueo inmediato del equipo, dejando un registro útil para la identificación del responsable.

