Aunque los contratos mixtos de Petróleos Mexicanos (Pemex) no han logrado captar el interés de los gigantes petroleros globales, el esquema ha comenzado a consolidarse como una opción viable para empresas que buscan activos específicos. Durante el 16 Congreso Conjunto de Asociaciones de Energía, Óscar Roldán Flores, director general del Consorcio Petrolero 5M del Golfo, explicó que la clave para participar en estos modelos radica en la solidez financiera y la naturaleza de los activos.
Los contratos mixtos permiten que Pemex, bajo una asignación exclusiva de la Secretaría de Energía, se asocie con privados para complementar sus capacidades operativas y financieras. Según Roldán, el interés de su empresa se basó en tres pilares: la existencia de un mecanismo de pago certero, la calidad de los activos y las condiciones contractuales. "Vimos un mecanismo de pago sólido, un fideicomiso fuera de la banca del Estado, en la banca privada, un mecanismo de pago sólido y unas reglas bien establecidas", señaló el directivo.
El esquema ha demostrado ser particularmente efectivo para campos maduros, los cuales ya cuentan con producción y flujo de efectivo, a diferencia de los proyectos 'greenfields' que requieren inversiones desde cero. Esta visión es compartida por la experta en exploración y extracción, Alma América Porres, quien subrayó que los contratos realizados hasta la fecha se han concentrado precisamente en campos maduros. Al cierre del segundo trimestre del año, Pemex reportó nueve contratos mixtos firmados, de los cuales cuatro registraban avances operativos; tres de ellos corresponden a 5M del Golfo.
No obstante, el camino no ha estado exento de desafíos. La recuperación de costos sigue siendo un punto crítico que genera incertidumbre. Una multinacional petrolera, consultada bajo condición de anonimato, señaló que el límite de recuperación de costos —fijado en 30% con posibilidad de alcanzar un 40% mediante negociación— reduce el atractivo del modelo. "Hacen falta unos lineamientos para regular los contratos mixtos. No entendemos la lógica, si bien se busca fortalecer a Pemex, los contratos petroleros alrededor del mundo reconocen que es un negocio de alto riesgo", advirtió la fuente.
Para Roldán, la gestión de riesgos fue fundamental. "Este negocio es de tomar riesgos e incertidumbre y ver cómo administrarlas. Y decidimos hacer la apuesta y tomar los campos. Después salieron los lineamientos de costos, con eso fuimos a levantar capital y logramos bancar los contratos que tenemos", concluyó.

