La estrategia de Petróleos Mexicanos (Pemex) para impulsar la producción mediante 21 contratos mixtos enfrenta un panorama complejo. Según el reporte trimestral al cierre del segundo trimestre del año, solo cuatro de estos proyectos presentan avances operativos: los campos Agua Fría, Madrefil-Bellot, Sini-Caparroso y Tamaulipas Constituciones.
El esquema, diseñado para que Pemex se asocie con privados en actividades de exploración y extracción, busca compartir riesgos, costos y conocimientos técnicos. La petrolera estatal proyecta que, al alcanzar su punto máximo en 2033, estos contratos aporten 450,000 barriles diarios de aceite, con una meta de 90,000 barriles diarios para el presente año.
Sin embargo, el sector privado mantiene reservas. Merlín Cochran, director general de la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos (Amexhi), señaló durante el foro 'Inversión en Infraestructura como Detonador de Crecimiento' organizado por el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) a inicios de septiembre, que estos contratos resultan atractivos únicamente para un segmento específico de empresas enfocadas en campos maduros con producción existente. "Son interesantes para una población específica que busca especialmente campos maduros que ya tengan producción, que se pueda apalancar y que esa producción la puedan incrementar hacia un futuro", afirmó Cochran.
Fuentes del sector consultadas indicaron que la estructura actual limita la recuperación de costos para los privados a un 30%, con un margen de negociación máximo del 40% sujeto a la aprobación del consejo de administración de Pemex. "Hacen falta unos lineamientos para regular los contratos mixtos. No entendemos la lógica, si bien se busca fortalecer a Pemex, los contratos petroleros alrededor del mundo reconocen que es un negocio de alto riesgo y es necesario tener condiciones atractivas", señaló una fuente bajo condición de anonimato.
Este modelo de asociación ha cobrado relevancia tras la cancelación de las rondas petroleras en 2019, un mecanismo derivado de la reforma energética de 2013 que permitió la adjudicación de 103 contratos. Dichas rondas, que contaron con la participación de firmas como Eni, Chevron, Shell, BP, ExxonMobil y Repsol, generaron ingresos por 12,271 millones de dólares al cierre de 2024, con inversiones acumuladas de 18,969 millones de dólares a febrero de 2025. Actualmente, ninguna de estas grandes petroleras participa en los contratos mixtos de Pemex.

