El mundo del fútbol presencia el fin de una era con el retiro de sus dos máximos exponentes de las últimas décadas, aunque bajo circunstancias radicalmente opuestas. Lionel Messi, de 39 años, puso fin a su trayectoria con la selección argentina tras disputar 208 partidos y anotar 126 goles, culminando con una victoria por 3-0 ante Benín en el estadio Monumental de Buenos Aires. Ante 85,000 aficionados, el astro argentino se despidió entre lágrimas, declarando: "Ha sido un honor vestir esta camiseta durante más de 20 años. Nunca dejé de luchar. No volver será un dolor muy grande".
Por otro lado, Cristiano Ronaldo, de 41 años, abandonó la concentración de la selección portuguesa en Copenhague la semana pasada. El conflicto surgió tras quedar relegado al banquillo durante los 90 minutos del partido de la Liga de Naciones de la UEFA contra Noruega y ser notificado por el seleccionador Jorge Jesus de que tampoco sería titular frente a Dinamarca. Ronaldo afirmó en un comunicado que el técnico "incumplió la palabra que me había dado" respecto a su participación. Aunque el jugador se disculpó por abandonar la concentración, admitió haber perdido la confianza en Jesus, quien por su parte ha señalado que la puerta del equipo nacional sigue abierta para el delantero.
La trayectoria de Messi con la Albiceleste, que comenzó hace 21 años con una expulsión, se consolidó tras años de críticas al conquistar la Copa América en 2021, el título mundial en 2022 y una nueva Copa América en 2024. Su retiro se produce tras la final del Mundial 2026 perdida ante España y el fallecimiento de su padre, Jorge, a los 68 años. En contraste, la rivalidad histórica entre ambos, que dominó el fútbol mundial entre 2009 y 2018 mientras militaban en el FC Barcelona y el Real Madrid respectivamente, se repartió diez Balones de Oro entre 2008 y 2017. Actualmente, ambos juegan fuera de Europa: Ronaldo en el Al-Nassr de Arabia Saudita desde 2023 y Messi en el Inter Miami desde ese mismo año.


