El control en el gasto programable del gobierno federal ha generado un impacto directo en las finanzas públicas, permitiendo una moderación en el déficit fiscal. Según datos analizados por el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), el rubro de Energía presenta una de las variaciones más pronunciadas, con una diferencia de casi 128,000 millones de pesos respecto a lo programado.
José Luis Clavellina Miller, director de Investigación del CIEP, señaló que esta cifra es particularmente relevante debido a las transferencias destinadas a Pemex. "Este es el más grande que identificamos, pero hay que recordar que todavía este año el gobierno va a dar apoyo a Pemex, entonces es posible que al final de año esto se corrija; es decir, que haya un mayor gasto. Eso dependerá de si la petrolera pueda reestructurar un poco de su deuda mandándola a más largo plazo", explicó el especialista.
Otros sectores que presentan subejercicios notables son Comunicaciones, con 59,000 millones de pesos, y Bienestar, con 35,600 millones de pesos. Ante este escenario, Clavellina Miller enfatizó la necesidad de evaluar si estas cifras responden a una mayor eficiencia operativa o a un incumplimiento en los objetivos de los programas sociales y de infraestructura.
Por su parte, el secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, aclaró ante el Senado la semana pasada que la brecha entre el presupuesto ejercido y el pagado es de carácter temporal. "Conforme avance el ejercicio fiscal va a ser subsanado, el pago viene después de la comprobación del gasto, después de la comprobación de las facturas, después de que se haya llevado a cabo toda la conciliación, toda la conciliación del gasto y es una diferencia temporal, en el reporte (de las finanzas públicas), y en el registro de los distintos momentos del gasto y presupuesto", afirmó el funcionario.
En el periodo de enero a agosto, el costo financiero de la deuda también mostró un comportamiento favorable, registrando 822,502 millones de pesos frente a los 944,402 millones aprobados, lo que representa una diferencia de 121,900 millones de pesos. Este factor contribuyó a un descenso del 0.1% real anual en los Requerimientos Financieros del Sector Público.
Finalmente, la Secretaría de Hacienda proyecta que el gasto neto total cierre el año en 9.8 billones de pesos, por debajo de la meta aprobada de 10.1 billones. Este ajuste permitiría reducir los Requerimientos Financieros del Sector Público de los 1.59 billones aprobados originalmente a 1.52 billones al cierre del ejercicio.

