SALTILLO, Coah. — La planta de Yokohama Tire Manufacturing Mexico, ubicada en Coahuila, enfrenta una revisión bajo el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida del T-MEC, tras una solicitud presentada el 25 de septiembre por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR). La petición, impulsada por la Liga Sindical Obrera Mexicana y la International Lawyers Assisting Workers Network, señala presuntas violaciones a los derechos de libertad de asociación y negociación colectiva en la instalación mexicana.
El conflicto ha adquirido una dimensión política significativa, ya que el gobierno estadounidense vinculó explícitamente este caso con el cierre de la fábrica de Yokohama en Salem, Virginia. Dicha planta, que operaba desde los años sesenta y producía neumáticos de la marca japonesa tras la adquisición de Mohawk Rubber Company en 1989, cesó operaciones definitivamente el 18 de marzo de 2026, afectando a aproximadamente 570 trabajadores. En su momento, la empresa argumentó que los métodos de fabricación en Salem obstaculizaban su competitividad en el segmento de neumáticos prémium.
En mayo de 2026, el presidente de Yokohama, Shinji Seimiya, identificó a México como el "principal reemplazo" de la planta de Salem. Según los resultados del segundo trimestre de la compañía, la instalación en Saltillo asumirá inicialmente una producción anual de dos millones de neumáticos para vehículos de pasajeros, proyectando una reducción de costos de producción del 55% en esta etapa, cifra que podría alcanzar el 71% cuando la planta llegue a su capacidad total de cinco millones de unidades anuales.
Aunque el proyecto en el parque industrial Alianza, cuya primera piedra se colocó en abril de 2024, contempla el inicio de la producción masiva para 2027, la empresa ya opera bajo un cronograma que incluye una fase de "producción masiva de prueba", según una presentación corporativa del 19 de febrero de 2025. Ante la denuncia, el USTR anunció la suspensión de la liquidación aduanera de las mercancías provenientes de la planta mexicana hasta nuevo aviso, una medida que mantiene pendiente la resolución definitiva sobre las acusaciones laborales.

