La coalición militar liderada por Arabia Saudita, que mantiene una intervención en Yemen desde 2015, ejecutó este martes 13 de octubre de 2026 un bombardeo contra el principal depósito de combustible ubicado en Saná. La capital yemení, que permanece bajo control de los rebeldes hutíes desde 2014, fue escenario de explosiones audibles en toda la ciudad tras la ofensiva.
La cadena de televisión Al Masirah, controlada por los insurgentes, confirmó que los aviones de combate sauditas atacaron la Estación Central de Al Sabaha, propiedad de la Yemen Petroleum Company. Aunque la coalición liderada por Riad había ordenado la evacuación de la instalación para realizar una operación calificada como "selectiva", el alcance total de los daños aún no ha sido determinado. Por su parte, la Yemen Petroleum Company emitió un comunicado asegurando que implementaron "todas las medidas preventivas necesarias para hacer frente a cualquier emergencia" con el fin de proteger el suministro energético de la población.
El portavoz militar de los hutíes, Yahya Sarea, informó a través de la red social X que el movimiento insurgente hizo frente a "las formaciones de combate del enemigo saudita" durante el ataque. Ante esta agresión, se anticipa una respuesta violenta por parte de los rebeldes. Sarea advirtió previamente que, de concretarse el bombardeo, los hutíes responderían atacando el Aeropuerto Internacional Rey Khalid en Riad, además de planear operaciones contra la sede de la petrolera estatal Aramco en Dammam y una refinería en la capital saudita.


