CIUDAD DE MÉXICO, CDMX. — La titular del Ejecutivo local, Clara Brugada Molina, reafirmó la disposición de su administración para entablar un diálogo con los opositores al plan hídrico en San Gregorio Atlapulco, Xochimilco, asegurando que el gobierno está abierto a realizar ajustes en "ciertos puntos" del proyecto. Durante una conferencia de prensa, la mandataria enfatizó que no se recurrirá a la fuerza pública para finalizar las obras, las cuales reportan un avance del 70 por ciento según la Secretaría de Gestión Integral del Agua.
Brugada Molina subrayó que el proyecto, con una inversión cercana a los 400 millones de pesos, fue diseñado en conjunto con los habitantes. "Fueron casi 390 votos a favor del proyecto y 32 en contra. Los que se opusieron en una consulta y perdieron son los que hoy están obstaculizando", señaló, al tiempo que advirtió que no caerán en provocaciones para evitar que los inconformes "se victimicen".
Para buscar una solución, el gobierno capitalino instalará este viernes a las 11:00 horas una mesa de diálogo en la plaza de San Gregorio Atlapulco, con la participación de los alcaldes de Xochimilco, Circe Camacho, y de Milpa Alta, Octavio Rivero. El objetivo es liberar la carretera México-Oaxtepec y dar continuidad a los trabajos.
Por su parte, los manifestantes, quienes mantienen un plantón desde hace casi una semana, rechazaron la petición de retirarse. Los inconformes condicionaron el diálogo a que se atiendan sus demandas por las afectaciones causadas por aguas negras provenientes de Milpa Alta. En asambleas realizadas ayer, la asamblea general permanente del pueblo de San Gregorio reiteró su exigencia de cancelar el plan hídrico, que las aguas residuales de los pueblos de la montaña sean tratadas en su propio territorio y el cese al hostigamiento contra quienes participan en el plantón, declarándose un movimiento apartidista.
