Tras más de un siglo sin un descubrimiento taxonómico de esta magnitud, un equipo internacional de expertos de Estados Unidos y Chile ha logrado identificar una nueva especie de pingüino. El hallazgo, publicado en la revista Communications Biology, revela que lo que anteriormente se consideraba una sola especie de pingüino papúa, en realidad comprende cuatro especies distintas que han evolucionado de manera independiente.
La nueva especie, denominada Pygoscelis kerguelensis o pingüino papúa del sureste, habita en las remotas islas Kerguelén, también conocidas como islas de la Desolación, situadas en el sur del Océano Índico, a casi 2.000 kilómetros al norte de la Antártida. La última vez que se describió una nueva especie de pingüino fue en 1921, con el pingüino saltarrocas del norte (Eudyptes moseleyi).
El estudio analizó 64 ejemplares de 10 colonias reproductoras a lo largo del Océano Pacífico, desde la Antártida hasta Sudamérica. Rauri Bowie, profesor de la Universidad de California en Berkeley, señaló que la taxonomía del pingüino papúa ha sido objeto de debate durante más de 100 años. Los investigadores determinaron que las cuatro especies se desarrollaron en los últimos 300.000 a 500.000 años y las clasificaron de la siguiente manera:
- Pygoscelis kerguelensis (Sureste): Residente en las islas Kerguelén.
- Pygoscelis taeniata (Linaje oriental): Habita en las islas Crozet, Marion y Macquarie.
- Pygoscelis papua (Linaje septentrional): Restringido a las Islas Malvinas/Falklands y Martillo en Sudamérica.
- Pygoscelis ellsworthi (Linaje del sur): El más numeroso, ubicado en la península Antártica, la costa antártica y la isla de Georgia del Sur.
Juliana Vianna, profesora de la Universidad Nacional Andrés Bello en Santiago de Chile y coautora del estudio, advirtió sobre la vulnerabilidad de estas especies ante el cambio climático. Según modelos de predicción, se estima que para el año 2050 los hábitats actuales de las tres especies subantárticas podrían volverse inhabitables. Vianna enfatizó la urgencia de que las instituciones de conservación tomen medidas para proteger a estas poblaciones, comparando su situación con la de otras especies insulares endémicas como los pingüinos de Galápagos, que carecen de capacidad para migrar a otras regiones.


