Un ciberataque de gran escala ha golpeado la infraestructura de refrigeración de cientos de supermercados en Francia, forzando a los equipos a elevar sus temperaturas hasta los 50°C durante la noche. El incidente, que ha sido calificado por la fiscalía de París como un ataque deliberado contra la cadena de suministro alimentario, ha dejado pérdidas estimadas en millones de euros debido a la descomposición de productos frescos y congelados.
El ataque se centró en el software de la empresa danesa Danfoss, utilizado por los comercios para gestionar sus sistemas de refrigeración de forma remota. Según Danfoss, los dispositivos afectados correspondían a modelos antiguos cuyo software de seguridad no permitía actualizaciones para mitigar riesgos previamente identificados. La empresa señaló que desde hace tiempo aconseja a sus clientes mantener los sistemas actualizados para garantizar la seguridad operativa.
La magnitud del impacto abarca aproximadamente 400 tiendas de un total de 15,000 en el país. Entre las cadenas afectadas se encuentran Coopérative U, con más de 100 sucursales impactadas; Intermarché y Netto, con 180 tiendas; además de reportes en Carrefour, Monoprix y E.Leclerc. En el caso de Intermarché, se informó que sus refrigeradores alcanzaron los 50°C durante seis horas entre la noche del domingo y la mañana del lunes, obligando a desechar la mercancía por razones de seguridad sanitaria.
Dominique Schelcher, director ejecutivo de Coopérative U, calificó el suceso como un ataque "extremadamente grave y sin precedentes" y exigió una investigación exhaustiva, subrayando que atentar contra el suministro alimentario es "inaceptable". Por su parte, el comisario europeo de Agricultura y Alimentación, Christophe Hansen, condenó el acto a través de la red social X, declarando que "convertir los alimentos en un arma ya es una realidad".
Las autoridades francesas han iniciado una investigación formal por ciberdelincuencia. Mientras tanto, los equipos de mantenimiento trabajan para restablecer los servicios, aunque en algunas sucursales se reportaron daños adicionales, incluyendo pequeños incendios derivados del sobrecalentamiento de los equipos.


