CHICAGO, Illinois. — La comunidad católica de Chicago, lugar de origen del papa León XIV, vive momentos de incertidumbre y reflexión tras darse a conocer que el sumo pontífice fue intervenido quirúrgicamente el martes para extirparle un tumor canceroso del pulmón. El miércoles 14 de octubre de 2026, los feligreses acudieron a la Catedral Holy Name para elevar oraciones por la pronta recuperación del líder religioso de 71 años.
El papa León XIV, quien nació en 1955 y es un reconocido seguidor del equipo de béisbol White Sox, se convirtió en mayo pasado en el primer pontífice nacido en Estados Unidos. Tras la operación, en la que los cirujanos retiraron el lóbulo inferior de su pulmón derecho, los 1.400 millones de católicos en el mundo aguardan los resultados de la biopsia para determinar si el cáncer se ha extendido.
"Fue un impacto para todos. Debo decir que mi esposo falleció por cáncer, así que conozco el sentimiento", comentó Gail Spreen al salir de la misa en la Catedral Holy Name. "Es una persona fuerte, y tiene a mucha gente que está detrás de él y está orando por él. Así que creemos completamente en que estará bien", añadió.
Por su parte, el padre Louis Cameli, sacerdote de la misma catedral, describió la situación no solo como un evento médico, sino como una "citación espiritual" para fortalecer la fe. "Por supuesto que tenemos mucha preocupación y un cierto tipo de tristeza, pero al mismo tiempo, esto ha provocado, pienso yo, que realmente la gente rece, reafirme su fe en Dios y lo ponga en las manos de Dios", señaló Cameli.
El pontífice rompió con la tradición de hermetismo del Vaticano al informar abiertamente sobre su diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar, el tipo más frecuente de cáncer de pulmón. Según reportes médicos, un día después de la intervención, el Papa ya se encontraba caminando, comiendo y levantándose de la cama, mostrando una evolución posoperatoria considerada como "normal".


