El Ministerio de Defensa de Rumania informó este sábado 17 de octubre de 2026 que sus fuerzas aéreas derribaron dos drones que habían ingresado en su espacio aéreo sobre el mar Negro. La operación fue ejecutada por aviones F-16, luego de que los sistemas de vigilancia por radar detectaran un grupo de objetivos aéreos desplazándose a aproximadamente 120 kilómetros al este de la isla de las Serpientes, con dirección suroeste.
Este incidente se suma a una serie de eventos similares vinculados a la invasión rusa de Ucrania. Ante la situación, la ministra de Relaciones Exteriores, Oana Toiu, se pronunció a través de la red social X, afirmando que "el mar Negro volverá a ser seguro". La funcionaria añadió que la OTAN discutirá este asunto durante la próxima reunión del Consejo del Atlántico Norte, programada para el martes.
Toiu enfatizó la importancia estratégica de la zona, señalando que "el mar Negro es una vía marítima fundamental para la exportación mundial de cereales, recursos energéticos y productos industriales, por lo que su estabilidad es vital para la seguridad alimentaria y energética internacional".
Durante el mes de octubre, se han registrado múltiples ataques con drones contra embarcaciones frente a las costas de Rumania y Bulgaria. El episodio más reciente, ocurrido el jueves, resultó en la desaparición de siete tripulantes frente a las costas rumanas. Por su parte, el presidente rumano, Nicusor Dan, tras un encuentro con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, subrayó el jueves la necesidad urgente de que Rumania obtenga "equipos para hacer frente a un nuevo tipo de desafío".


