BRASILIA, Brasil. — La fiscalía de Brasil presentó una demanda formal por 108 millones de dólares contra la subsidiaria local de la petrolera Shell, vinculando a la empresa con las catastróficas inundaciones que afectaron el sur del territorio brasileño entre abril y mayo de 2024. Según documentos judiciales obtenidos el viernes, la acción legal busca establecer la responsabilidad civil ambiental y climática de la compañía por los daños materiales y morales colectivos derivados de este evento extremo.
Las lluvias torrenciales de 2024 dejaron un saldo trágico de casi 200 personas fallecidas y medio millón de desplazados, además de daños materiales sin precedentes. La parte acusadora sostiene que la responsabilidad de Shell Brasil es proporcional a la contribución de su empresa matriz al calentamiento global, la cual se estima en un 2 por ciento de las emisiones históricas mundiales de gases de efecto invernadero (GEI).
Maria Antonia Tigre, del Centro Sabin de Derecho sobre el Cambio Climático de la Universidad de Columbia, destacó la relevancia del caso: “Es la primera vez que un fiscal nacional demanda a una gran petrolera por una catástrofe climática”. Por su parte, Shell Brasil informó mediante un correo electrónico que la empresa “no recibió notificación formal sobre el proceso mencionado”.
La demanda, presentada en conjunto con la organización no gubernamental Instituto Preservar, exige 270 millones de reales por daños ambientales y morales, y una suma equivalente por daños materiales, totalizando los 108 millones de dólares. Thales Miola, abogado del Instituto Preservar, enfatizó que “los costos de los daños climáticos no deben ser asumidos únicamente por la sociedad y por quienes lo han perdido todo en la tragedia. Los grandes contaminadores, que contribuyen de manera significativa a las emisiones de gases de efecto invernadero y al cambio climático, también deben ser responsabilizados”.
Este litigio se suma a una tendencia global de acciones legales contra grandes emisores, como los casos previos contra RWE en Alemania, Holcim en Suiza y otras demandas contra Shell en el Reino Unido por víctimas de desastres climáticos en Filipinas.


