El servicio Directo a México, una iniciativa lanzada en octubre de 2003 mediante la conexión de las infraestructuras del Banco de México (Banxico) y la Reserva Federal (Fed), llegará a su fin. Este programa, diseñado originalmente para facilitar el envío de pagos de pensionados del gobierno estadounidense residentes en territorio mexicano a través del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI), ha perdido relevancia en el mercado actual.
La Reserva Federal informó que la decisión de suspender el servicio responde a una "drástica disminución del volumen de transacciones", lo que refleja que el modelo tradicional de transferencias bancarias transfronterizas, que requiere que tanto el emisor como el receptor posean una cuenta bancaria, ha sido superado por nuevas tecnologías.
El mercado de remesas está experimentando una transformación acelerada hacia el uso de aplicaciones móviles y dinero digital, que ofrecen mayor rapidez y menores costos. Un ejemplo de esta tendencia es Bitso, que el pasado dos de octubre reportó haber procesado el 14.7% del volumen total de remesas enviadas de Estados Unidos a México durante los primeros ocho meses del año a través de su división 'Bitso Business', superando su estimación inicial del 10% para 2024.
De acuerdo con el informe de Visa, 'Money Travels: 2026 Digital Remittances Adoption Report', la banca en línea y las aplicaciones móviles ya son el método de transferencia más común en México, siendo utilizadas por el 42% de los consumidores. Además, el 43% de los usuarios mexicanos cuenta con acceso instantáneo a los recursos recibidos mediante canales digitales.
En cuanto a la adopción de activos digitales, el reporte de Visa señala que, si bien el 45% de los mexicanos tiene familiaridad con las stablecoins, solo el 20% las considera menos riesgosas que criptomonedas como Bitcoin. No obstante, la disposición para utilizar stablecoins en envíos internacionales aumentaría significativamente del 33% al 71% si se ofrecieran protecciones contra fraude y seguros de depósito equivalentes a los de una cuenta bancaria tradicional.

