CIUDAD DE MÉXICO. — El sector financiero mexicano ha intensificado sus estrategias de prevención de lavado de dinero, impulsado por la creciente vigilancia de Estados Unidos tras los señalamientos realizados en junio de 2025 por el Departamento del Tesoro contra CIBanco, Intercam y Vector Casa de Bolsa. Según datos de la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), se habrían involucrado más de 191.6 millones de dólares de procedencia ilícita en el sistema financiero a través de estas entidades, aunque el gobierno mexicano sostuvo en su momento que las acusaciones carecían de pruebas.
El pasado 2 de septiembre, durante el Foro Internacional de Delitos Financieros CI-FIRST celebrado en la Ciudad de México, Ronald Johnson, ex integrante de las boinas verdes del Ejército de los Estados Unidos y ex miembro de la CIA, enfatizó que la administración de Donald Trump mantiene un enfoque prioritario en combatir la corrupción que afecta las inversiones. "Seguimos el dinero y quienes lo tocan quedan manchados y no tendrán en dónde esconderse. Si les quitamos las drogas pueden intentar reemplazarlas, si les quitamos las armas pueden intentar comprar más, pero cuando les quitamos el dinero, que hace posible todo lo demás, les pegamos en el corazón de sus redes criminales", declaró Johnson ante representantes de 40 instituciones bancarias.
El funcionario destacó que la cooperación entre el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y la administración de Donald Trump es fundamental para cerrar espacios a las organizaciones criminales. "Este foro es importante para los dos países, es un gran ejemplo de cooperación que impulsa el presidente Trump y la presidenta Sheinbaum, una cooperación que da resultados y cierra espacios a los cárteles", añadió.
Como respuesta a este entorno de presión, la Asociación de Bancos de México (ABM) implementó medidas preventivas adicionales. Durante la 89 Convención Bancaria realizada en marzo pasado en Cancún, la ABM firmó un acuerdo de autorregulación con estándares superiores a los exigidos por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). Emilio Romano, presidente de la ABM, confirmó que los más de 50 bancos del país adoptaron estos lineamientos, los cuales incluyen estándares "incluso más estrictos que los recomendados a nivel internacional", además de un nuevo código de mejores prácticas para elevar la calidad y seguridad del servicio bancario.

