El sábado 17 de octubre de 2026, las autoridades de Arabia Saudita confirmaron la intercepción y destrucción de cuatro drones que sobrevolaban la región de Riad, así como zonas del este y sur del país. El general Turki al Maliki, portavoz de la coalición liderada por Arabia Saudita, detalló a través de la red social X que los dispositivos fueron neutralizados en las últimas horas. La tensión en la capital saudí se hizo evidente la madrugada del domingo, cuando los residentes recibieron alertas en sus teléfonos móviles sobre una "amenaza aérea hostil", la cual fue desactivada minutos después.
Este incidente se enmarca en una serie de ataques casi diarios atribuidos a los combatientes hutíes de Yemen, quienes cuentan con el respaldo de Irán. Los enfrentamientos en la región, que habían experimentado un periodo de calma, se reanudaron en julio. Los hutíes han centrado sus ofensivas en aeropuertos e infraestructuras petroleras sauditas. Por su parte, el portavoz militar hutí, Yahya Saree, aseguró el sábado que Riad ejecutó 53 ataques en la capital yemenita, Saná, y en otras seis provincias durante las últimas 24 horas, reportando "numerosos muertos y heridos".
En el terreno yemenita, la agencia de prensa vinculada a los hutíes informó que nueve civiles perdieron la vida el sábado debido a ataques aéreos sauditas. Esta cifra se suma a la muerte de tres niños ocurrida durante la noche anterior, elevando el saldo a 12 fallecidos en un periodo de 24 horas. Ante la escalada, el presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, manifestó desde El Cairo la disposición de Egipto para defender a Riad si el reino "lo solicitaba", aclarando que cualquier despliegue de tropas egipcias estaría sujeto a la aprobación del Parlamento.


