La trayectoria de Ana Mendieta, nacida en Cuba en 1948, es una historia de desarraigo y transformación creativa. Tras la Revolución cubana de 1959, fue enviada a los 12 años a Estados Unidos, donde pasó su juventud en orfanatos y hogares de acogida en Iowa. Este contraste entre su vida en la isla y su nueva realidad en el extranjero forjó una visión artística única que exploró durante 16 años en Estados Unidos, México, Cuba e Italia.
Su obra, que abarcó pintura, metal, flores, sangre, cenizas y pólvora, se caracterizó por su naturaleza efímera. Mendieta utilizaba su propio cuerpo o su ausencia para crear instalaciones y performances, muchas de las cuales solo sobreviven a través de fotografías y filmes en Super-8. Piezas como Ñáñigo Burial (1976), donde utilizó 47 velas negras, o su serie Silueta, iniciada en el sitio arqueológico de Yágul, Oaxaca, reflejan su búsqueda de reconexión con la naturaleza y las civilizaciones antiguas.
La artista también utilizó su trabajo para denunciar la violencia, como en Rape Scene (1973) y Body Tracks (1974), donde empleó sangre para expresar su indignación ante el asesinato de una estudiante en la Universidad de Iowa. Según Elsa Collinson, curadora de la Tate Modern, la obra de Mendieta posee una cualidad que se queda grabada en la mente del espectador, aunque su reconocimiento masivo llegó principalmente tras su muerte.
El fallecimiento de Mendieta, ocurrido a los 36 años, sigue siendo un punto de inflexión en su legado. La madrugada del 8 de septiembre de 1985, cayó desde el piso 34 de un edificio en Nueva York. Su esposo, el escultor minimalista Carl Andre, fue arrestado y acusado de asesinato, pero resultó absuelto en 1988. Este veredicto generó una profunda división en la comunidad artística, con colectivos feministas y amigos de la artista denunciando el fallo como un error judicial, mientras que otros sectores del mundo del arte continuaron respaldando a Andre.
Actualmente, la figura de Mendieta es objeto de nuevas revisiones, incluyendo el podcast Death of an Artist (2022) y una próxima serie de Amazon protagonizada por America Ferrera, basada en el libro Naked by the Window (1990) de Robert Katz.


