De acuerdo con los datos financieros registrados al cierre de septiembre de 2026, el presupuesto de las familias mexicanas durante 2025 estuvo marcado por una alta concentración en bienes de consumo básico. Casi el 35% del gasto total de los hogares se destinó a la categoría de alimentos, bebidas y tabaco, consolidándose como el rubro de mayor peso en la economía doméstica.
En segundo lugar, el gasto en transporte y comunicaciones representó el 20% del total de las erogaciones realizadas por las familias a lo largo del año. Estas cifras reflejan la estructura de consumo predominante en el país, donde los servicios y productos esenciales mantienen la mayor parte de la carga financiera para los ciudadanos.

