La secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México, Alicia Bárcena Ibarra, subrayó la relevancia del reconocimiento a Navi Pillay en un contexto global donde el derecho internacional enfrenta desafíos críticos. Bárcena, quien coincidió con Pillay en las Naciones Unidas en julio de 2008 —cuando Pillay fungía como Alta Comisionada de Derechos Humanos y Bárcena como Secretaria General Adjunta de Administración—, enfatizó que la trayectoria de la galardonada es un testimonio de valentía y perseverancia.
La historia de Pillay está marcada por su origen en la Sudáfrica del apartheid, donde utilizó el derecho como herramienta para combatir la discriminación institucionalizada. Tras la llegada de Nelson Mandela a la presidencia, Pillay fue nombrada jueza del Tribunal Superior de su país. Posteriormente, su labor en el Tribunal Penal Internacional para Ruanda fue fundamental al establecer que la violencia sexual podía constituir un acto de genocidio, sentando un precedente para la justicia internacional.
Bárcena Ibarra resaltó que, al igual que Pillay, ella pertenece a una generación de mujeres que enfrentó barreras significativas para acceder a espacios de decisión. La secretaria mexicana advirtió sobre la actual normalización de la idea de que existen vidas con mayor protección que otras, reafirmando que la universalidad de los derechos humanos no debe depender de conveniencias políticas. Finalmente, Bárcena concluyó que las instituciones multilaterales y el derecho internacional solo cobran sentido cuando se mantienen al servicio de las personas y actúan como un límite frente al ejercicio del poder.
