Nacional — El gobierno federal ha planteado una reforma a la Ley Aduanera que busca endurecer los controles contra la subvaluación de mercancías; sin embargo, el sector empresarial advierte que la falta de recursos y las deficiencias tecnológicas podrían paralizar el comercio exterior. El Proyecto de Presupuesto de Egresos de 2027 contempla asignar 3,468.1 millones de pesos a la ANAM, la misma cifra nominal que en 2026, lo que se traduce en una reducción real del 3.1%, equivalente a 107.5 millones de pesos menos en poder adquisitivo.
La relevancia fiscal de estas operaciones es crítica: entre enero y julio de 2026, las aduanas recaudaron 791,009 millones de pesos, representando el 23.2% de los ingresos tributarios federales. Ante este panorama, José Cendejas, representante del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior (COMCE), advirtió que la ineficiencia operativa impacta directamente en los costos: “Una aduana lenta también es arancel”.
La propuesta legislativa busca eliminar el umbral actual que permite el embargo precautorio solo cuando el valor declarado es 50% o más inferior al de mercancías similares. Según datos de la ANAM, entre enero de 2025 y agosto de 2026, se identificaron 2,541 operaciones por 1,587 millones de pesos que no pudieron ser embargadas por estar debajo de dicho umbral. No obstante, expertos como Zurisaday Cruz, investigadora del Tecnológico de Monterrey, señalan que los verificadores carecen de criterios técnicos adecuados, llegando a utilizar precios de portales como Amazon o Mercado Libre para justificar retenciones, lo que ignora los costos de cadena minorista y genera retrasos de más de una semana.
La situación se agrava por la inestabilidad de los sistemas electrónicos, que han registrado cinco caídas en lo que va del año, afectando puntos clave como Veracruz, Tijuana, Nuevo Laredo y Reynosa. Estas fallas han provocado filas de hasta 40 kilómetros en Laredo y retrasos significativos en Manzanillo. Los costos por estas demoras oscilan entre 4,000 y 14,000 pesos diarios por unidad de transporte terrestre, mientras que los contenedores enfrentan cargos de navieras de entre 130 y 270 dólares diarios.
Finalmente, la infraestructura física también es un punto de quiebre. Antonio de la Rosa, subdirector general de Agencia Aduanal de la Rosa, enfatizó que las garitas están saturadas: “Ya no caben las mercancías en Manzanillo, ya no caben”. Con 12.9 millones de operaciones registradas entre enero y julio, un incremento del 2.6% anual, el sector cuestiona la viabilidad de aumentar las facultades de revisión sin una inversión proporcional en capacidad de almacenamiento y personal capacitado.

