WASHINGTON, D.C. — Una creciente red de adolescentes y jóvenes adultos en Estados Unidos se ha convertido en un eslabón clave para el suministro de armamento destinado a los cárteles de la droga en México. Según reportes de funcionarios de Washington y expertos en narcotráfico, estos jóvenes adquieren pistolas y rifles de alto calibre para venderlos casi exclusivamente a miembros de organizaciones criminales que operan en territorio estadounidense.
Las autoridades han identificado que esta problemática se ha intensificado en estados fronterizos como Arizona. La combinación de la proximidad geográfica, la presencia de integrantes de cárteles en EE. UU. y la promesa de ganancias rápidas ha facilitado el reclutamiento de menores, proceso que se ha visto acelerado por el uso de plataformas como WhatsApp y Telegram.
Un adolescente involucrado en estas actividades relató al medio que inició su negocio con un capital inicial de 700 dólares, obtenidos mediante la venta de bocadillos y un empleo en un restaurante. Con la ayuda de un cómplice de 18 años, capaz de comprar legalmente un rifle tipo Kalashnikov en un distribuidor autorizado, lograron vender el arma por mil 200 dólares. "Lo que hagan y a quién maten no me importa, siempre y cuando gane mi dinero. Estoy seguro de que no son inocentes", declaró el joven sobre sus compradores.
El esquema operativo consiste en almacenar las armas en viviendas o escondites hasta que los miembros del cártel las recogen. En otros casos, los jóvenes reclutan a otros estudiantes para transportar el armamento a través de la frontera y entregarlo en puntos designados dentro de México.

