La economía mexicana mostró señales de fortaleza en el sector industrial durante agosto de 2026, al registrar un avance anual del 3.6 por ciento, marcando su mayor incremento en 34 meses, según datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este resultado representa el nivel más alto para el Indicador Mensual de la Actividad Industrial (Imai) desde octubre de 2023.
El dinamismo fue liderado por el sector de la construcción, que reportó un crecimiento anual del 7.9 por ciento, apoyado por una baja base de comparación. Dentro de este rubro, la construcción de obras de ingeniería civil destacó con un alza del 17.6 por ciento. Por su parte, las manufacturas crecieron un 3.2 por ciento, destacando la fabricación de equipo de cómputo con un repunte del 12.2 por ciento anual, en sintonía con el auge de las exportaciones electrónicas.
En la comparación mensual, la producción industrial creció 0.6 por ciento respecto a julio de 2026, sumando tres meses consecutivos de avances. Sin embargo, el sector de la construcción se mantuvo estancado en este comparativo mensual. En otros rubros, la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, agua y gas natural reportó un alza del 1.2 por ciento mensual y 1.4 por ciento anual, mientras que la minería presentó una caída del 1.6 por ciento frente a julio y del 0.8 por ciento respecto a agosto de 2025.
Al considerar el periodo acumulado de enero a agosto de 2026, la actividad industrial muestra un crecimiento del 0.8 por ciento frente al mismo periodo de 2025. En este lapso, la construcción y la minería han sido los pilares del avance, con variaciones positivas del 2.9 y 3.5 por ciento, respectivamente. En contraste, las industrias manufactureras acumulan una contracción del 0.3 por ciento en lo que va del año, impactadas por una caída del 6 por ciento en la fabricación de aparatos electrónicos y equipo de generación eléctrica.
Sobre el panorama actual, el área de análisis económico de Valmex Casa de Bolsa señaló: “La industria continúa su recuperación tras las contracciones de 2024 y 2025, aunque aún enfrenta riesgos a la baja; sostenerla requiere que la construcción y la minería retomen dinamismo, no obstante el entorno de inversión sin tendencia sostenida al alza y de presiones en las cadenas de suministro”.
