Cinco de las principales asociaciones de la industria siderúrgica en Estados Unidos enviaron una carta al presidente Donald Trump para exigirle que se mantenga firme en la aplicación de aranceles al acero y sus derivados. La misiva, firmada por la Steel Manufacturers Association, el American Iron and Steel Institute, la American Line Pipe Producers Association, la Specialty Steel Industry of North America y el American Institute of Steel Construction, advierte que cualquier flexibilización pondría en riesgo los empleos estadounidenses y los beneficios económicos obtenidos bajo la política actual.
Esta presión ocurre en un momento crítico para la administración de Claudia Sheinbaum, que busca negociar una reducción en los aranceles del 50% impuestos al acero y aluminio, así como tarifas aplicables a automóviles y autopartes. Aunque la presidenta calificó como positiva una conversación reciente con Trump, el gobierno mexicano enfrenta un panorama complejo. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha mantenido visitas recurrentes a Washington para buscar un acuerdo que podría incluir un sistema de cupos, todo en el marco de una posible revisión del T-MEC.
El impacto en las exportaciones mexicanas ha sido notable. Según cifras del Banco de México, las ventas al exterior de fundición, hierro y acero, junto con sus manufacturas, sumaron 11,966 millones de dólares en 2025, una caída del 10.6% frente a los 13,383 millones registrados en 2024, lo que representa una pérdida de 1,417 millones de dólares. La tendencia negativa persistió entre enero y julio de 2026, con una reducción adicional de 508 millones de dólares en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Por su parte, la industria estadounidense sostiene que los aranceles han impulsado 47,000 millones de dólares en inversiones y fortalecido la capacidad interna. Este argumento fue reforzado por el anuncio de Trump sobre un proyecto de Mesabi Metallics para construir una planta de acero en Iowa con una inversión de 15,000 millones de dólares, la cual se proyecta inicie operaciones en 2030 con una capacidad de 7.5 millones de toneladas anuales.
El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, ha sugerido la posibilidad de alcanzar acuerdos provisionales con México y Canadá antes de que finalice 2026, dejando los temas más complejos para 2027. No obstante, la Casa Blanca se encuentra ante el dilema de mantener una política que considera un motor de inversión o ceder ante las peticiones mexicanas a cambio de compromisos en seguridad fronteriza, energía y el tratado de aguas.

